Ensayo; Laboratorio de Dibujo:

hombre de espíritu – hombre de carne y hueso

PROPUESTA PARA LA INSTALACIÓN DE UN TALLER DE DIBUJO EXPERIMENTAL

PARA LA ESCUELA NACIONAL DE ARTES PLÁSTICAS DE LA UNAM.

 

Nota preliminar;

En búsqueda del lugar del Dibujo. Lugar donde las reglas de la existencia cotidiana no tienen aplicación. Desde 1988 tiempo de recapitulación inicié este viaje de aventura y exploración; para  redescubrir el lugar del Dibujo.

Tratar de encontrar  sus funciones primordiales de educación y comunicación; comprender el espejo que refleja lo bueno y lo malo, lo que quisiera cambiar,

lo que quisiera conservar.

Es por ello que me significa que en  estas funciones activas  son  donde  el Dibujo inicia  el proceso de la creación;  simbolizan  principio y   fin,  termino de un ciclo y la preparación de un renuevo; funciones que se originan en lo más profundo del inconsciente y sedimentan  el poso del corazón,  en donde yo  encuentro algunos de  los   valores que  caracterizan al ser humano, si no es que todos.   

Para esto habría que destacar  que los valores pueden variar en cuanto a su grado de generalidad y de abstracción,  según los especialistas en educación, hay dos grandes tipos de valores, los valores  concretos y los valores abstractos.

¿Desentrañar los valores?  es esta, pues, una de las misiones que como docente tengo que cumplir, si es que me precio de ser un profesor del dibujo.

Pauta de lectura…para tratar de manifestar mis valores;

Hijo de padre chino y madre mexicana; dos culturas, oriente y occidente reunidos en un todo;  nací en Piedras Negras, Coahuila; vasta campiña de tierras desérticas  que se pierden en la unión del verde cenizo  con la recta clara del infinito azul celeste. Tierra de la gran sequía que en sus entrañas se resguarda  el carbón, origen de lo negro; esplendor de pocos, miseria de muchos;  región de  presencia y ausencia, la gran explotación.    

Nací en el norte, de sonido fuerte y golpeado; de donde baja el viento frío, devastador y revolucionario; simbolizado por el negro  que aún me  resuena interiormente como un nada sin posibilidades, como un nada  muerto después  de la muerte del sol, como un silencio eterno, sin porvenir, sin la propia esperanza del porvenir.

Más, sin embargo, la fecha aún  no me queda clara, pero aquí es donde realizo los primeros calcos a través del punto  y de las líneas: algunas largas, continuas e interminables; algunas cortas y esperanzadoras, pero de constancia rítmica. Estaba inventando el dibujo; mi  dibujo que emerge  como las aguas claras y purificadoras del río Bravo y, que se convierten en mi manantial del Dibujo.

Ya después, también es el lugar donde aprendí las primeras letras y los primeros números, donde  percibí por vez primera y para siempre  el aroma de himno nacional, y sentí la  estridencia de los colores de lábaro patrio, lo cual me da la certeza de identidad nacional y conciencia ciudadana en  ese pedacito de tierra; el cual considero el lugar donde se encuentran las emergencias y resurgencias del punto como origen sensible  del pensamiento.

Aquí  se  inicia el éxodo  en búsqueda del dibujo,  el sueño  del nunca jamás…  luego me detengo en la región de las aguas corrientes que se dirigen hacia  los turbulentos espacios abismales del mar infinito. Tierras tropicales en oposición al desierto. Rodeado del verde-azul de la naturaleza huasteca. Lugar donde reafirmo mi apego al dibujo y fortalezco la idea de vocación. Aquí encuentro los muelles donde atracan los navíos  que te pueden trasladar en un viaje interminable de aventura, y exploración de lo desconocido; Tampico, adolescencia fugas, nacimiento del estado de alerta y de inocencia que simbolizan el lado obscuro de mi pensamiento.   

En seguida y por manera eventual, llego a la gran Ciudad, donde descubro el antiguo Santuario del Arte e inicio mi proceso de ejercicio universitario, y me reintegro de forma continua y rítmica a la educación; teniéndola como el único medio para formar parte de la capilaridad social prevaleciente.

Seguro de mí mismo y de inmediato logro el primer acierto en mi vida, elijo la Carrera de Dibujante como vocación primera de mi adolescencia.

Ya después otras vocaciones me han salido al paso: la Docencia, la Investigación, la Administración Académica, el espíritu de Innovación…

Esto y más, han fortalecido los valores que me permiten tener apego al dibujo.

He recibido invitaciones académicas de otras Universidades del país  para poner apuestas académicas de dibujo, lo cual incrementa mis experiencias docentes.

Soy  Chilango por matrimonio y actualmente me considero  Xochimilca por lugar de residencia. Vivo en pueblo de montaña y también me considero piedra lo suficientemente rodada para poder alcanzar la infinitud del Dibujo en el proceso de mi vida. El éxodo aún no termina…

En las exploraciones que he realizado en búsqueda del lugar del dibujo; he reflexionado que las tales funciones del dibujo y los valores humanos habitan dentro de la percepción. Fenoménico lugar de la única y auténtica realidad humana  que se encarga  de recoger de manera aptica y a través de nuestros  sentidos  todo el conocimiento nuevo, tiempo histórico sucedido en el mundo exterior de las sensaciones, información sensorial no procesada, que se suma   al  mundo histórico cultural y social: información de patrones significativos.

/Más adelante trataré de incluir  el fenómeno de la Percepción en el área del conocimiento/

Aunque algunas veces la misma libertad se convierta en obstáculo, inicio este viaje de búsqueda con el único gramo de libertad que tenemos los seres humanos, mi libre albedrío,  y tenido   como una responsabilidad cuántica dentro de mi ejercicio universitario que ahora rebasa los 45 años y donde he realizado tiempos de investigación.

Trabajos que me permiten establecer criterios académicos de ejemplo más que de comparación con los documentos de quienes con dedicación y gran deseo han rescatado el acervo del conocimiento desde tiempos remotos.

Esta investigación pasa por mis manos con un sin número de aportaciones que aun se dudan,  pues se le puede confundir con las otras fuentes de investigación, la que emana de la cultura de las estéticas, y que no han sido seguras del todo, y algunas de ellas se encuentran basadas en criterios sistemáticos, muchas veces de carácter rigurosamente científico y que se llegan a convertir en la norma en tiempos de castra de los docentes.

El conocimiento antiguo es la conversión de estímulos en emociones que dura toda la vida y te invitan para estar en la encrucijada para la reflexión. Las normas debilitan, enervan, apocan, disminuyen y cercenan el espíritu creativo de la búsqueda.

Con las  experiencias obtenidas de esta investigación  he tenido también la oportunidad de compartirlas  en otras Universidades del país y donde he tratado, más que nada,  mover algunos de los resortes en lo académico.

Las variantes al respecto por supuesto, son muchas. Pero lo cierto es que deseo que esta investigación irrumpa y genere conocimiento, pero también controversia, polémicas y debates; que abra una discusión y establezca el diálogo; lo interesante sería que se acercase al lugar donde habitan  los discursos visuales: el Dibujo.

Se trata, en todos los casos, de investigaciones que abran una brecha, una fisura en lo que la cultura actual  considera resuelto, cerrado y sin discusión. Investigaciones que cuestionan las técnicas didácticas, ya que parte de la comunidad docente  considera hasta el momento como una verdad indiscutible. Se puede decir que son exageraciones, delirios y conductas místicas de mi parte; que es un remedo o un remiendo de ridículas y gastadas teorías de charlatanes.

De otros supuestos; este ensayo de  Laboratorio de Dibujo, no solamente ha recibido voces penetrantes que dejan huella, también se le ha descrito como un Taller de vida; que, sin duda, puede recomendarse con entusiasmo, y se ha dicho de él, que tiene como base una investigación -extraña- pero interesante, lo cual, a juicio personal, la hace inquietante. 

Ahora, concretamente, más allá de las normas cotidianas académicas, mi propósito es tratar de incrementar en los alumnos sus capacidades creativas, y las posibilidades de encontrar formas de lenguajes silenciosos que fortalezcan los discursos visuales. Estas son, entre otras, las propuestas, que este proyecto de laboratorio de dibujo sostiene, y que tanta  inquietud ha generado, son tal vez las primicias que sustentan la idea que tengo sobre el ser humano y sus capacidades para encontrar un camino que lo conduzca hacia la verdad.

Es otro lugar, otras historias, otra forma de mirar el devenir de las Artes Visuales y que algunas veces se ha quedado en el margen al discurrir del tiempo y otras el rechazo por las eventuales directrices  que defienden  las reformas académicas del determinismo.

El tiempo me representa  un enorme valor, me cautiva como lo más interesante de la vida. El desafío que tengo ante mí es que dentro de una unidad muy compacta de tiempo tengo que atestarla con todo lo que yo creo que hay que saber sobre el dibujo y sus discursos visuales, el lenguaje silencioso; como una proposición abstracta. Pero para hacer eso tengo que buscar un -lugar- en el espacio determinado por la Institución. Mi primicia es que para llenar algo, hay que crear un lugar donde ubicarlo. Si estoy repleto de todos los detalles de la vida cotidiana, no hay espacio para nada nuevo. Ese espacio hay que construirlo. ¿Cómo se construye un nuevo Imperio?, preguntaban los antiguos romanos. Destruyendo el antiguo.

En el orden de la pura especulación filosófica, es una precipitación el pedirle a uno soluciones dadas siempre que haya hecho adelantar el planteamiento de una necesidad. Cuando se lleva mal un largo proyecto, el borrar lo hecho y empezar de nuevo significa un no pequeño progreso.

<Cuando una casa amenaza ruina o se hace completamente inhabitable, lo que procede es derribarla, y no hay que pedir que se edifique otra sobre ella. Cabe, sí, edificar la nueva con materiales de la vieja; pero es derribando antes ésta. Entre tanto, puede la gente albergarse en una barraca, si no tiene otra casa, o dormir a campo raso>    Miguel de Unamuno, filósofo Español 1891.

Mis antiguos profesores, que tenían el valor de educar, me decían que la recapitulación en tu vida te crea un nuevo espacio. Lo crea y mucho más, eso es lo que hoy pienso.

Me gustaría que los estudiantes de la Escuela Nacional de Artes Plásticas  me acompañaran en un viaje de descubrimiento, exploraremos un lugar donde las reglas de la existencia cotidiana no tienen aplicación. Estas reglas dicen, explícitamente, que envejecer, tornarse frágil y morir es el destino último de todos. Y así ha ocurrido, siglo tras siglo, hasta llegar a dos. Sin embargo, quiero dejar en suspenso los supuestos sobre lo que llamamos realidad, para que podamos convertirnos en pioneros en un lugar donde el vigor juvenil, la renovación, la creatividad, el gozo, la satisfacción y la atemporalidad son experiencias comunes de la vida cotidiana, donde la vejez, la senectud, la invalidez y la muerte no existen y no son siquiera tomadas en cuenta como posibilidad.

Sí existe un lugar así, ¿Qué nos impide ir allí? No se trata de una mazmorra ni de un lugar de libertinaje. Es nuestro condicionamiento, nuestra visión del mundo contemporáneo de las artes visuales, la que nos enseñaron nuestros maestros y la sociedad actual, lo que nos legaron nuestros ancestros; hombres, simplemente hombres que adquieren su fundamental importancia para todos aquellos que tenemos la misión de liberarnos de las ataduras del deber, como una primera victoria en el camino de constituirnos  en  hombres en vías de alcanzar la libertad.

La tal enseñanza de la libertad es como la del dibujo,  puede muy bien hacerse sin  aparato metodológico.  Lo que hace falta para enseñarla es conocerla y conocerla a poder ser, en su historia y su desarrollo humanístico, en su proceso de vida…

 

Introducción

El lugar del Dibujo, definición, percepto y concepto.

Al tratar de iniciar el viaje en búsqueda del origen y entrar al –espacio interior- el espacio del dibujo; tuve un tropiezo con los antiguos frenólogos, aquellos estudiosos en búsqueda del -saco de las neuronas- y que todavía entrado el siglo  XX ejercían sus conocimientos en torno a la implantación de los espacios en nuestros hemisferios cerebrales, a través de los mapas frenológicos, en su búsqueda empecinada de la conciencia. A ellos y a la ciencia se les acusó de haberse apropiado de la conciencia con los descubrimientos de las funciones cerebrales, pero tuvieron que dar paso a la moderna psiquiatría, a la nueva percepción. No quise detenerme; mi propósito es llegar al espacio del dibujo al penetrar en esa abstracta oscuridad plena de luz… vivimos en una época extraordinaria; son tiempos de cambios pasmosos en la reorganización social, el bienestar económico, los preceptos morales y éticos, la débil educación; las perspectivas filosóficas y religiosas, el fraude electoral contra la -pejemanía-  la división de nuestro país, el crimen organizado  y  la actualización de la nueva tecnología de punta…

El conocimiento que tiene el hombre de sí mismo, así como en nuestra comprensión de este inmenso universo que nos acoge como grano de arena dentro de un océano cósmico. Desde que el hombre es hombre se ha venido interrogando acerca de una serie de cuestiones profundas y fundamentales, que nos evocan maravillas y, cuando menos, estimulan un conocimiento provisional y dubitativo. Son preguntas sobre los orígenes de la conciencia, la vida sobre nuestro planeta, los primeros tiempos de la tierra, la posibilidad de que existan seres inteligentes en alguna otra parte de la inmensidad celeste. Y la más ambiciosa e inquietante de todas, ¿Cuál es el origen, naturaleza y destino del universo? Excepto en las más recientes fases de la historia humana, todos estos temas habían sido competencia exclusiva de filósofos y poetas, chamanes y teólogos. La diversidad y mutua contradicción entre las respuestas ofrecidas, ya era claro indicio de que muy pocas de las soluciones propuestas podían ser correctas.

Pero hoy, como resultado del conocimiento tan penosamente arrancado a la naturaleza a través de generaciones dedicadas a pensar, observar y experimentar cuidadosamente, estamos a punto de vislumbrar unas primeras respuestas aproximadas a muchas de ellas…

Hay una serie de temas que entretejen la estructura del presente ensayo. Aparecen tempranamente, desaparecen durante unos cuantos minutos, y acaban por saltar de nuevo a la luz dentro de un contexto generalmente distinto.

Entre ellos, cabe citar el –percepto del dibujo-… de pronto entendí que seguía caminando y me sentía conducido a través de oscuros laberintos y mohosas salas, que iban desde angostos cubículos a amplias rotondas. En los pasillos se amontonaban materiales de investigación: una reconstrucción del suelo de una cueva paleolítica en la que se mostraba el lugar donde habían sido arrojados los huesos de… ¿Qué es esto? de pronto veo a los maestros subterráneos y sus pinturas rupestres, ¡son los orígenes del dibujo!… pero me he seguido de frente con el apuro de encontrar el espacio del dibujo dedicado al concepto y a su definición, a este sitio regresaré más adelante, para buscar un algo que me confirme lo que es la Historia del Dibujo. Al continuar por un largo pasillo me encuentro con un lóbrego y húmedo almacén, como una especie de biblioteca llena hasta el techo de los más diversos libros. Cantidades de libros y otras innumerables muestras de los indomables impulsos que siempre ha sentido el hombre hacia la creación artística, en seguida, mi atracción fue en estos momentos hacia la Real Academia Española, he retirado un diccionario y empecé por anotar…

 

Dibujo, la definición:

El Dibujo como pensamiento, entendido como fruto de la actividad reflexiva del hombre para comprenderse a sí mismo y al cosmos y utilizar en su beneficio al mundo que lo rodea transformándolo mediante la aplicación de normas y leyes que su propia inteligencia determina, ha estado sujeto desde sus inicios al empleo de principios lógicos que al mismo tiempo que lo fundamentan y explican, le permiten desarrollarse, expandirse y fortalecerse.

La lengua española dice:

Dibujador, ra.  /adjetivo poco usado/. Dibujante, úsase también como substantivo.

Dibujante. /participio activo de dibujar/. Que dibuja, u.t.c.s.

Dibujar. /del francés antiguo, deboissier/, verbo transitivo. Delinear en una superficie, y sombrear imitando la figura de un cuerpo. Úsase también como pronominal. 2. Figurativo. Describir con propiedad una pasión del ánimo o una cosa inanimada. 3. Pronominal. Indicarse o revelarse lo que estaba callado u oculto.

Dibujo. /de dibujar/. M. Arte que enseña a dibujar. / 2. proporción que debe tener en sus partes y medidas la figura del objeto que se dibuja o pinta. 3. delineación, figura o imagen ejecutada en claro y oscuro, que toma nombre del material con que se hace.

Parte analógica y sinonimia.

Dibujo; dibujo de: figura, del natural, lineal, etc. Calco, sanguina, claroscuro, diseño, lineamiento, delineación, trazado, trazo, croquis, dintorno, contorno, perfil, silueta, tatuaje. Estudio, esbozo, proyecto, plano, bosquejo, rasguño, apunte, pintura, retrato, perspectiva, topografía, figura, ilustración, caricatura, tanteo, esquema.

En estas definiciones, basta con reflexionar sobre el acto de dibujar, analizar su calidad de verbo transitivo /que pasa y se transfiere de uno a otro -estar de paso-caduco-perecedero- fugaz-parar y descansar/, su origen proveniente de la antigua voz del francés /a partir de la línea y la mancha-espacio/, así como de sus acepciones metafóricas /pasión del alma, revelar lo que está callado u oculto/ y, posteriormente meditar sobre su parte analógica y su calidad sinonímica; todo esto me permite afirmar que < el dibujo no existe >… ahí afuera.

El Dibujo es parte esencial del pensamiento creativo, es el arte mismo.   

Una de las ideas centrales en que parece existir el acuerdo general, es que la naturaleza del -percepto del dibujo- /fenomenología de la percepción/ es una entidad dinámica. Podría resultar útil hacer un breve examen de las variadas y divergentes opiniones sobre la naturaleza del percepto del dibujo; expresados en la literatura psicológica, con el fin de considerar tales enfoques en su orden genético, más que en su cronología histórica.

Más adelante trataré de encontrar -el concepto- en estos oscuros laberintos de la conciencia, como la parte metafórica de la fenomenología de la percepción…

Mientras tanto, consultando el diccionario de la Lengua Española, en aquel húmedo y lóbrego almacén, he reflexionado sobre los prefijos -di- y algunas antiguas voces provenientes del germánico y del italiano; lo cual, también me permite anotar otra definición no considerada en el determinismo cultural. Más allá del límite de la estética.

Di-buhar.

La lengua española dice: / pp. 470/

di. /Del latín dis y di/ prefijo que significa oposición o contrariedad: discutir; origen o procedencia: dimanar; extensión o dilatación: difundir, diseminar.

di. /Del griego, dos veces/ prefijo que se usa en la terminología científica con el significado de dos.

buhar. /pp. 207/

buhar. /de la onomatopeya buf / verbo intransitivo antiguo, bufar. // 2. Verbo transitivo antiguo del germánico. Descubrir una cosa o dar soplo de ella.

bufa. /del italiano buffa, y este de la onomatopeya buf /. F. burla, bufonada.

bufado. /participio pasivo de bufar. // 2. Adjetivo, véase vidrio bufado. /soplado/

bufar. /de la onomatopeya, buf/. Verbo intransitivo. Resoplar con ira y furor el toro, el caballo y otros animales // 2. Antigua voz. Soplar, despedir aire por la boca. //3. fig. y familiar. Manifestar el hombre su enojo, imitando en cierto modo a los animales cuando bufan.

las onomatopeyas de algunas voces antiguas, y sus acepciones sinonímicas, que significan: resoplar, soplar, o -dar soplo de vida- /como el soplo divino de los dioses/, y en su acepción En la búsqueda de alternativas sobre la definición de Dibujo, he recibido varias señales en más antigua como verbo transitorio del alemán buhar, que significa crear una cosa, dar soplo de ella /la creación de los diez mil seres/.

Integrada y anteponiendo el prefijo di que significa dualidad y que entre sus acciones está el proceder: dimanar, o venir una cosa de otra /paralelismo del pensamiento, dos formas de pensar, lógica e intuición; abstracto-concreto; lineal-espacial.

Determinismo e indeterminismo; lo manifestado-lo no manifestado/

Dibujo, el percepto.

Considero que es: dibuhar  /dibujar/.

Tal vez un poco exagerado, pero figurativo y familiar en su sonido sinonímico y metafórico, entonces;

Dibujo es: “El soplo divino; el arte de conjugar dos formas de pensamiento para descubrir el lenguaje de los discursos visuales, y dar vida a los diez mil seres o cosas, incluyendo al hombre, el espacio y la forma y, los alientos vitales que en ellos habitan”.   

/ Parte de la cuántica, dentro de la física moderna /

Dibujo, el  éxodo.

Al continuar mi viaje recorriendo los oscuros laberintos, los corredores de la conciencia y explorando el lugar… de pronto de aquí y de allá podían adivinarse varios caminos cruzándose en diferentes direcciones, y también se podían mirar unas pocas personas ocupadas en labores de investigación, cuyo porte y maneras distantes y respetuosas contrastaban vivamente con la cordial capacidad de la algarabía juvenil de mis alumnos -allá afuera-… de súbito aparece otro camino; esto es el laberinto, la encrucijada, el lugar donde uno termina la acción, no te debes de mover; donde, más bien te debes de sentar y no hacer nada –la no acción-… después viene el relajamiento y empiezas a meditar para comprender cual es la dirección o el rumbo y decidir, el camino por el cual debe de continuar tu viaje…

Educadores, científicos, hombres de letras; han señalado en todo tiempo la necesidad de dar a la inteligencia un cauce que la oriente, discipline y vigorice, que permita a la actividad razonadora manifestarse con mayor eficacia y hondura para que produzca, aprovechando tiempo y energía, mejores y más amplios frutos intelectuales /diálogos silenciosos, discursos visuales/ Un pensamiento ágil y despierto encuentra a través de una disciplina que lo rija mayores posibilidades de expresión; no sólo se amplía y afina con el conocimiento que adquiere cada vez con más vastedad y firmeza, sino que tiende a expresarse también con mayor fluidez, acierto y originalidad.

Una mente avezada obtiene con el ejercicio reflexivo amplias expectativas de posibilidades creativas y una madurez y actitudes que la llevan a destacar en el ancho mundo de las artes visuales.

La formación intelectual requiere, como toda formación, incluso la espiritual y física, el ejercicio constante del pensamiento, un cuidadoso rigor efectuado a través de amplia serie de procesos lógicos, desde los más sencillos hasta los más complejos, realizados inteligente y continuadamente. La percepción, portadora de abundantes ideas, necesita, para que estas fecunden, instrumentos y un espacio o lugar propicios para desarrollarse: ese espacio e instrumentos son la metodología. El dibujo como pensamiento, es el encargado de vigilar y orientar el desarrollo de la mente y el espíritu del hombre…

Un ardiente deseo de escribir y de aportar siquiera una modesta contribución al mundo contemporáneo de las artes visuales y en particular al concepto del dibujo, un algo que se encuentra almacenado en algún lugar; oscuro y luminoso, húmedo y seco, frío y cálido de la corteza de mis hemisferios cerebrales, o tal vez en la sección del cuerpo calloso que los une; en ese cruce de información proveniente de varios mundos. Información sensorial y conocimiento ya procesado. Todo a la vez… pensamiento holístico.

 

Mi  percepto del dibujo, reflexiones.

“El dibujo se da en los corredores de la conciencia… la vida se da en los corredores centrales, pero entonces el dibujo nace en la periferia, en el límite de los sueños, en la frontera de lo desconocido”;

“En el principio todas las formas corporales aparecieron con el dibujo. Seres humanos como animales y cosas se transformaron en dibujo”;

“Al inicio de su formación, el dibujo fue golpeado con violencia por teóricos y críticos del arte; estas colisiones disiparon la atmósfera primitiva y apareció la creatividad floreciendo los discursos visuales”;

“El dibujo, no ha sabido como prescindir del hombre  para sobrevivir, ha viajado por el mundo como un auténtico dios creador”;

“La hora del dibujo… llega esa rara criatura a la que le hierve la sangre /creatividad/, sometida a constantes cambios, tuvo que adaptarse una y otra vez a nuevas situaciones. Muchas veces ha sucumbido en el intento, pero ha sabido salir airoso”;

“El dibujo es una explosión de formas y espacios sin precedentes”

“El dibujo se da en todos los seres humanos de manera genéticamente igual. A pesar de los ojos rasgados, la tez oscura, o de los cabellos dorados; americanos, asiáticos, europeos, africanos u oceánicos; sólo difieren de aspectos culturales: en los cinco continentes todos somos hermanos de especie con genes idénticos”;  

“El dibujo es el fenómeno ancestral más adaptado del planeta: puede vivir tanto en las frías nieves de Groenlandia como en las húmedas selvas del Amazonas. Una larga sucesión de mutaciones ha ido adecuando su constitución fenomenológica; el color de su línea y sus lenguajes distintos, el tiempo y el espacio, pero su comportamiento básico es el mismo, esté donde esté. En cualquier lugar, el dibujo ríe y llora, busca el plano y crea las imágenes; sus gestos de bienvenida o de hostilidad ante un espectador, son los mismos”;

“Todo cuanto existe se refiere al dibujo, es relativo a él, pero él mismo no es en virtud de lo que existe ya, sino que es en sí mismo la existencia. Por esta razón no está en relación necesaria con las demás manifestaciones artísticas; es independiente con respecto a ellas, desligado y por tanto “absoluto”. Su independencia divina se revela pues como el nudo verdadero de esta diferencia. Del ser en general”;

“El gran dibujo no puede componerse más que de alientos vitales, estos alientos vitales no pueden menos que condensarse para formar todas las cosas; y estas cosas no pueden sino dispersarse para formar una vez más el gran dibujo”;

“El mundo /lugar/ del dibujo es un todo perfectamente continuo. El aliento vital condensado en forma palpable no está particularizado en ningún sentido importante, pero los objetos individuales actúan y reaccionan con todos los demás objetos… en forma de onda o de manera vibratoria dependiendo, en último caso, de la alternancia rítmica en todos los niveles de las fuerzas fundamentales, /forma y espacio/. De esta manera los objetos individuales tienen sus ritmos intrínsecos. Y, estos están integrados dentro del modelo general de la armonía  del lugar /mundo/ del dibujo”;

“Dibujo es el gen común, que se da en todos los seres humanos, nos hermana y nos integra a un nuevo mundo; misterioso, fantástico, intelectual, interactivo sensorialmente y, nos deja abierta una puerta hacia el entendimiento, es entonces que el dibujo es también una llave que abre mentalidades”;

“Dibujo es un proceso mental con formas paralelas del pensamiento, que se integran en un todo”;

“La vida comienza con la experiencia del dibujo. El dibujo se puede conceptuar como una mirada intuitiva hacia adentro, es el despliegue de un nuevo mundo: impredecible; desconcertante; pero fascinante. Con el cual podremos desarrollar nuestra facultad de imaginar, de mirar con el ojo de la mente y, dibujar cosas que están en nuestra memoria y que expresan  nuestro yo interno”;

”El dibujo siempre joven, sin envejecer, sin morir. Marcha según su destino y ve sucederse las generaciones: pero ahí está cada mañana, símbolo de todas las posibilidades, y signo de todas las promesas. Con él comienza de nuevo la vida, y todo se nos ofrece, la expresión del fin de un ciclo y, en consecuencia la preparación de un renuevo. Es la imagen espacio-temporal, el instante suspendido. El espacio y el tiempo van a zozobrar a la vez en el otro mundo, en la otra noche. En el otro sueño, en el otro dibujo”.

El lugar del lenguaje y el diccionario de la lengua española

La diferencia entre el inadaptado social y el mental está en que el segundo tiene menos opciones de supervivencia. Su caverna no es platónica, sino orgánica, y es una presa angustiada por las sombras que lo paralizan. La personalidad creativa utiliza el lenguaje de manera voluntaria, quita o pone a su antojo verbos, armonías y atonías. El trastornado es rígido y se atiene a formas inflexibles. Es como una oración sin verbos. El cerebro es producto de la evolución y el lenguaje en su adquisición más reciente, la gran ventaja de la adaptación. Los organismos se acomodan al medio creando condiciones favorables. Se crea para sobrevivir.

Deseo partir de esta reflexión comentada por Eduardo Monteverde en su publicación “Los fantasmas de la mente” ensayos sobre imaginación y demencia, lo cual me abre la oportunidad para escribir algo sobre el dibujo y su parte metafórica…            

 

metáfora. /del latín metphora, y este del griego, más allá y llevar/ f. retórica. Tropo que consiste en trasladar el sentido recto de las voces en otro figurado, en virtud de una composición tácita, v,gr. Continuada. Ret. Alegoría  en que unas palabras se toman en sentido recto y otras en sentido figurativo. /pp 872/

tropos. /del latín tropus y este del griego, girar/m. ret. Empleo de las palabras en sentido distinto del que propiamente les corresponde, pero que tiene con este alguna conexión, correspondencia o semejanza. El tropo comprende la sinécdoque, la metonimia y la metáfora /pp 1303/

tropología. /del latín tropología y este del griego, tropo- tratado/ f. lenguaje figurado, sentido alegórico // 2. mezcla de moralidad y doctrina en el discurso u oración aunque sea en materia profana o indiferente /pp 1303/

tácito. /del latín tacitus, callar/ adj. Callado, silencioso // 2. que no se entiende, percibe. Oye o dice formalmente, sino que se supone o infiere, como si se expresara claramente, por algunas razones que lo persuaden. /pp 1236/

sinécdoque. /del latín synecdoche y del griego, recibir juntamente/ f. tropo que consiste en extender, restringir o alterar de algún modo la significación de las palabras, para designar un todo con el nombre de una de sus partes, o viceversa; un género con el de una especie, o al contrario; una cosa con el de la materia de que está formado. /pp 1205/

 

Dibujo, el lugar de la metáfora / laberinto-conciencia

El dibujo, como el laberinto es sobretodo un cruce de caminos; algunos de ellos no tienen un rumbo fijo y son callejones sin salida a través de los cuales se trata de descubrir el camino que conduce al centro de los lenguajes de esta curiosa tela de araña.

La comparación con la telaraña no es exacta, por otra parte, ya que ésta es simétrica y regular, mientras que la esencia misma del dibujo es circunscribir en el espacio más pequeño posible el enredo más complejo de senderos y retrazar así la llegada del pensamiento al centro del lenguaje que desea alcanzar.

El dibujo ha sido utilizado como sistema de defensa en las puertas de la percepción /la gran fortaleza/ Está trazado sobre una inmensa red de neuronas que computan instantáneamente, microsegundo a microsegundo, la suma de los datos de toda la información que entra y la reencausará por la senda apropiada. Tanto en la percepción como en el sistema neuronal se trata de una defensa de la gran fortaleza situada en el centro de nuestra mente. Defensa no sólo contra el adversario humano, sino también contra las influencias maléficas de la realidad determinada /el afuera/. Realidad de normas sociales y culturales: las estéticas, las morales, las políticas, las religiosas, las educativas; y aún cabe un etcétera.

En el pensamiento del dibujo, el laberinto conduce también al interior de sí mismo, hacia una suerte de santuario interior y oculto donde reside lo más misterioso de la persona humana. Pensamos aquí en la mente, templo del espíritu en el alma que se halla en estado de gracia, o también en las profundidades de lo inconsciente. Una y otro no pueden ser alcanzados por la conciencia sino tras largos rodeos o una intensa concentración hasta esa intuición final donde todo se simplifica por una especie de iluminación. Allí, en ese templo se vuelve a encontrar la perdida unidad del ser, que estaba disperso en la multitud de los deseos mundanos. /falsa realidad del afuera/

La llegada al centro, al lugar del dibujo a través del laberinto, como al término de una educación, introduce en una reflexión invisible, que los artistas visuales de los laberintos de la conciencia han dejado siempre en el misterio o, mejor, que cada uno puede llenar según la propia intuición o las afinidades personales.

A propósito del laberinto de Leonardo da Vinci, Marciel Brion evoca “esa sociedad compuesta de hombres de todos los siglos y países, que llena el círculo mágico que Leonardo dejó en blanco, pues no deseaba explicar demasiado la significación de este santuario central del laberinto”. El lugar del dibujo como reflexión aparte.

El camino hacia el dibujo o laberinto puede mirarse como combinación de dos elementos: la espiral y la trenza, y en tal caso expresa una voluntad muy evidente de figurar lo indefinido en sus dos aspectos principales para la imaginación humana, es decir, el perpetuo devenir de la espiral, que teóricamente al menos, puede imaginarse sin término, y el perpetuo retorno figurado por la trenza. Cuanto más difícil es el “viaje”, cuanto más numerosos y arduos son los obstáculos, más se transforma el adepto, y en el curso de esta iniciación itinerante adquiere un nuevo yo.

La transformación del yo que se opera en el centro del laberinto /el lugar del dibujo/ y que se afirma a plena luz al fin del viaje de retorno, al término de este pasaje de las tinieblas a la luz, marca la victoria de lo espiritual sobre lo material y, al mismo tiempo, de lo eterno sobre lo perecedero, la inteligencia sobre el instinto, el saber sobre la violencia ciega.

Dibujo y la metáfora de la puerta

El Dibujo; el arte, al igual que la puerta simboliza el lugar de paso entre dos estados, entre dos mundos; entre lo conocido y lo desconocido, la luz y las tinieblas, el tesoro y la necesidad. El dibujo se abre a un misterio. Pero tiene un valor dinámico, psicológico; pues no sólo indica un pasaje, sino que invita a atravesarlo. Es la invitación al viaje hacia un más allá de la realidad determinada.

El dibujo es la abertura que permite entrar y salir, y por tanto el pasaje posible -aunque único- de un dominio a otro: por lo general, en la acepción simbólica, del dominio profano al dominio sagrado.

El percepto del dibujo debiese tener cinco puertas cardinales. Por ellas se expulsan las malas influencias; determinismo de las realidades sociales. Se acogen las buenas; intención, decisión, conocimiento, educación: lo indeterminado. Se recibe a los huéspedes; reflexión, comprensión y tolerancia, seguridad, confianza. Se extiende a las cuatro regiones del cuerpo; percepto del cuerpo-corporeidad, realidad cuántica. Y se regulan; el tiempo, el espacio y la forma.

Las cinco puertas repiten a los cuatro vientos la presencia del ser humano, soberano de la creación; yo libre, yo creativo; responsabilidad cuántica. Pero permiten el acceso desde las cinco direcciones, la percepción: visión; audición; aroma; gusto y, tacto, a este centro o lugar del dibujo. Percepto del dibujo.

Las puertas del dibujo están provistas a menudo de feroces guardianes…  actitudes, aptitudes. Se trata a la vez de impedir la entrada al recinto sagrado a las fuerzas impuras, maléficas;  normas sociales; lo determinado, y de proteger el acceso de los aspirantes que son dignos de él; tiempo sensorial. Estos entran al lugar del dibujo por las puertas; los otros son rechazados a las tinieblas exteriores. El simbolismo de los guardianes concierne manifiestamente a la entrada, que puede ser interpretada como el paso por la puerta.

La manifestación de la percepción se expresa también por el símbolo de la puerta cerrada; principio pasivo, la puerta abierta principio activo. La apertura y el cierre alternativos de la puerta expresan pues el ritmo de la creación, innovación continua, estas alternancias están en relación con el ritmo respiratorio; sístole y diástole, que como es sabido es el homólogo microcósmico de la recepción; venerar.

El cierre de las puertas es también, la retención de la respiración, la aniquilación de las percepciones sensibles y, la retención de la duda.

El dibujo como lugar de paso, y particularmente de llegada, se convierte como es natural en el símbolo de la inminencia del acceso y de la posibilidad de acceso a una realidad superior, o inversamente de la efusión de dones, diálogos; lenguajes silenciosos, al producto realizado. Esta puerta equivale también a una enseñanza en imágenes, y la imagen ha de comprenderse, no por lo que ella representa a los ojos, sino por lo que simboliza al espíritu.

La puerta que separa el lugar sagrado; lo indeterminado, lo interior, del mundo profano lo determinado, lo exterior, Constituiría para los artistas visuales una exposición de la creatividad.

El dibujo como la puerta evoca también una idea de trascendencia, accesible o prohibida, según que la puerta esté abierta o cerrada, sea atravesada o simplemente mirada. Basta con ser un tanto o un poco sensible a la trascendencia, para ver que una puerta no es simplemente una abertura practicada en un muro, o un agregado de piezas de madera que puede pivotar sobre sus goznes. Según esté cerrada, abierta, cerrada con llave, o batiente; una puerta es, el dibujo.  Es,  sin cambiar en absoluto de naturaleza, presencia o ausencia, llamada o defensa, perspectiva o plano ciego, inocencia o falta.

El dibujo, como la puerta, se presta a numerosas interpretaciones, significa lo mismo que -llave, -entrada- o -medios de operar- en todo el proceso de la interpretación de la obra. El dibujo es la comunicación con la herramienta escondida, con el instrumento secreto de la fábrica invisible, percepto del .cuerpo Un arsenal almacenado; encerrado.

 

El dibujo y la metáfora de la llave

El simbolismo del dibujo es semejante al de la llave, es del todo evidente en relación con su doble papel de abertura y de cierre, inicio y término.

El dibujo es a la vez en su papel de iniciar y de discriminar los lenguajes silenciosos, lo que indica con precisión la atribución de llave. El poder de llave es el que permite unir y desunir, poder efectivamente conferido al dibujo; el poder de coagular y de disolver.

Este doble aspecto del poder corresponde a la autoridad espiritual  y las funciones físicas reales del ser humano en su valor de trascender.

El simbolismo del dibujo y la llave van abriendo la vía hacia el lugar de los discursos visuales se expresa también en la educación, donde se dice que el dibujo es la llave que abre mentalidades. Más comúnmente el dibujo es la llave, porque abre el gran arsenal de los lenguajes silenciosos la hermenéutica del símbolo, secretos escondidos, invisibles. 

Símbolo de poder y de mandato, el dibujo domina, abre y cierra la puerta de la percepción. Todo cuanto se dice, todo cuanto se hace en el dibujo; en el reino de los lenguajes, en el mundo de las artes visuales, son las puertas de la educación del ser humano.

La llave y el dibujo son aquí símbolo del misterio a penetrar; del enigma a resolver, de la acción difícil a emprender; es el relámpago de la iluminación y el descubrimiento en el espacio interior, el lugar del percepto fenomenológico el espacio cuántico del ser humano.

 

Síntesis programática. La justificación.

Contenido //Área del conocimiento.

La justificación;

Llegar a este lugar después de hacer los recorridos por  los laberintos de la conciencia y seguir por los corredores del dibujo, de pronto, me encuentro con la fortaleza de la metodología que marcan las normas pedagógicas y que determinan las técnicas de la didáctica, más sin embargo, vienen a mi mente los interesantes tiempos que me permitieron indagar sobre la filosofía de la educación: la pedagogía, y sus procedimientos para desarrollarla a través de la didáctica, esto sucedió por los antiguos pasillos y corredores de nuestra Universidad, el CISE, después, el participar y colaborar activamente con otros colegas profesores en el diseño de los programas de Dibujo para las carreras de: Artes Visuales y la de Diseño y Comunicación Visual que se imparte en la ENAP; trabajo que representó un gran esfuerzo de mi pensamiento, pero, finalmente forma parte como una de las bases del programa de dibujo, actualmente en vigencia.

Esto me recuerda también mi presencia como oyente en la Facultad de Medicina de la Ciudad Universitaria cuando tuve la necesidad de aprender algunas cosas sobre la miología como parte de la Anatomía Humana. En la disección de cadáveres; músculos, y músculos y más huesos.

No puedo tampoco olvidar mi estancia académica de Educación Continua en el INAH, al año siguiente donde me apunté en la asignatura de Antropometría Física en la especialidad del orden somático; la ciencia que estudia el cuerpo humano, su constitución, desarrollo y funcionamiento fisiológico. Esta reflexión logra influirme para reencontrar el camino hacia lo que pudiere llamar una síntesis programática como parte esencial de este ensayo educativo…

Creo que al utilizar una metodología dentro de los principios filosóficos de la pedagogía; apropiada e integrada a los objetivos e intereses académicos de la Institución, ésta puede convertirse en una verdadera e interesante investigación que, pudiese integrarse todo, o en partes, o simplemente tomarse en cuenta dentro da los Planes y Programas de Estudio de nuestra Escuela; con todo el respeto orientado hacia las instancias académicas encargadas para diseñar estos proyectos.

 

El objetivo general;

A través de la praxis del dibujo; los asistentes al laboratorio podrán acercarse a la comprensión:

  • De recorrer laberintos sencillos en los procesos de la vida cotidiana del ser humano;
  • Que el saber y el conocimiento se encuentran dentro, interior-indeterminismo-introspección, de los procesos de la percepción;
  • Que hay de nuevo respecto a la nueva Física Cuántica, la otra realidad;
  • De cómo utilizar el potencial de nuestros hemisferios cerebrales, paralelismo del pensamiento la abstracción de la lógica y la concreción de la intuición;
  • De tener acuerdos interiores sobre intención, decisión, confianza y seguridad;
  • De la hermenéutica, mensajero-trasladar-traducir, los lenguajes del símbolo;
  • De la abstracción total del modo izquierdo de pensar, así como de la concreción del modo derecho de pensar;
  • De cómo el “cuanto” física moderna, genera el proceso de la educación: el yo libre, el yo creativo como una responsabilidad cuántica;
  • De encontrar un remanso educativo de acuerdo a sus intereses personales;
  • De cómo interpretar el percepto del cuerpo;
  • De cómo poder utilizar el conocimiento del cuerpo humano: hombre de espíritu-hombre de carne y hueso;
  • Del percepto del dibujo, como una forma de conceptuarlo, más allá de su definición histórica;
  • De la educación visual. De su constitución y de cómo ve el ojo físico y de cómo mira el ojo humano de la mente y del corazón.

 

 

 

El objetivo intermedio;

A partir de la investigación y por medio de lo experimental; los asistentes al Laboratorio de Dibujo podrán acercarse a lo que buscan según sus propios intereses; autónomos pero sobretodo libres.

  • Ellos podrán comprender el sentido de lo abstracto en oposición de lo concreto; largos caminos del pensamiento entre: lo abstracto total -abstracto figurativo-           -figurativo abstracto- o lo –figurativo total-
  • Ellos podrán comprender que las experiencias pasadas conforman nuestro presente, que todo nuestro conocimiento tiene su origen en nuestras percepciones, en la otra realidad indeterminada; que nuestra percepción es un reciclaje del pensamiento.
  • Ellos se acercaran a la comprensión de lo cuántico, como una física; absurda, bizarra, increíble. No obstante, es aquí, en la creación de una nueva forma de estructura conceptual para encontrar el origen de los discursos visuales, donde se encuentra el verdadero desafío estético de la creatividad;
  • Ellos investigarán sobre la función asimétrica de los hemisferios cerebrales y, como consecuencia del pensamiento: uno, dominante; concurrido, lógico, lineal, particular y abstracto; -otro, subordinado, abandonado, intuitivo, espacial, holístico y concreto. Y, lo experimentaran dentro de su praxis artística;
  • Al investigar sobre la fenomenología de la percepción, comprenderán sobre lo que es: -la primera intención-, ser impecables en sus lenguajes visuales, experimentados con verdadera intención; La decisión de -no tomar en cuenta- la normatividad social y cultural, y, descubrir los verdaderos principios del Arte, lo indeterminado; Tener confianza en sí mismo, como parte de un proceso de vida, no hacer supuestos; Seguridad, hacer siempre lo máximo que se pueda, y desobediencia al mundo exterior, lo determinado;
  • Al investigar sobre la hermenéutica, sabrá comprender que los diálogos internos y la comunicación, reclaman intimidad, media voz, ambiente recoleto y si se tercia incluso media luz. Solamente así se puede alcanzar una comunicación verdadera con lo externo. En los diálogos silenciosos es indispensable terminar el periplo comunicativo a través del diálogo exterior, vale decir utilizando la palabra;
  • Sabrá comprender sobre la brecha /tallo cerebral/ que separa el pensamiento abstracto y lineal, del pensamiento concreto y espacial; /lo indeterminado-lo determinado/; abstracción – figuración; interpretación – representación. Brecha comúnmente conocida como encrucijada, el lugar de -la no acción-;
  • A partir de su introspección comprenderá que los procesos de pensamiento y los sistemas cuánticos, son análogos porque no pueden analizarse demasiado en términos de elementos distintos; porque la naturaleza intrínseca de cada elemento no es una propiedad que exista separada e independiente de otros elementos, sino que, en vez de ello, es una propiedad que surge parcialmente de su relación con otros elementos: solamente así se da la verdadera educación. El principio de la alternancia, libertad – creatividad. La reiteración constante;
  • Podrán comprender que el laboratorio de dibujo es el lugar donde no existen las reglas de la vida cotidiana, el sitio donde se desobedecen las leyes sociales y, se obedecen solamente los intereses personales que fortalecen los principios de la vida introspectiva. Un remanso de libre albedrío y actitud creativa que permiten el florecimiento de los discursos visuales, y que en conjunto lo convierten en un remanso educativo;
  • Su investigación los acercará a la comprensión del cuerpo humano como una percepción holística donde se analiza tanto su apariencia física, como su introspección cuántica: considerando que el -percepto del cuerpo- es un conjunto de numerosas asociaciones visuales, táctiles y cinestésicas. Sólo cuando cada sensación se conecta con la actitud postural del cuerpo adquirimos conciencia de nosotros mismos; experiencias corporales, concepto de corporeidad, imagen corporal. Funciones psicológicas tales como: acción motora, afecto y emoción, percepción, concepto y pensamiento abstracto;
  • Al recopilar información de índole científica sobre la anatomía humana con especial interés en la parte de la miología /interacción óseo-muscular/ comprenderá la visión sintética del cuerpo humano. Las tendencias de los críticos favorecen hoy interpretaciones más pluralistas. Los historiadores del arte insisten actualmente en que las ideas ajenas de otras tradiciones pictóricas deben ser comprendidas en sus propios términos como perspectivas alternativas, antes que ridiculizadas como torpes fracasos por alcanzar el punto de los discursos visuales;
  • Con base en las reflexiones exhaustivas, se acercará a la comprensión de que el dibujo es una forma del pensamiento que contiene lo holístico, donde se interaccionan los pensamientos abstracto y concreto como principio de la alternancia y que abren la puerta hacia las vías de la libertad y de la creatividad, esenciales para que los artistas visuales puedan establecer sus discursos ante una sociedad profana;
  • Con base a la información y a la experimentación se comprende sobre las diferentes etapas de la percepción y de la visión en que participa el ojo humano; holística, unitiva, y sintética. Para dar paso a la imagen a través de la línea y de la mancha.    

El objetivo particular;

A juicio personal creo que este Objetivo pertenece o se refiere a lo que los profanos  llamamos -actividades o estrategias educativas- que incluso los especialistas le llaman -experiencias de aprendizaje- o simplemente -ejercicios de…- al respecto y, en una profunda reflexión, no voy a transcribirlas por respeto, en primer lugar a las autoridades académicas de mi Escuela, y en otro sentido no quiero entorpecer la labor académica de mis colegas profesores, cosa que no me perdonaría.

De otra parte, pienso que estos objetivos surgen de las experiencias docentes ante el desafío de la educación, y, en éste mi caso estas experiencias cuentan con un “banco” de más de cuatro décadas de ejercicio universitario, y en él cual he contado con la asistencia de varios colaboradores, donde algunos de ellos actualmente ejercen la docencia en ésta y otras escuelas y otras Universidades; y que indudablemente enriquecieron mi acervo de experiencias compartidas, así como mi interés personal en la formación de Profesores.

Más sin embargo, todas estas experiencias compartidas estarían a la disposición para anotarlas, sí fuese necesario.

Contenido, Área del conocimiento;

El yo cuántico, naturaleza humana y conciencia definidas por la física moderna. Este ensayo tiene un principio un tanto extraño. Hace tres años, un grupo de estudiantes vino a entrevistarme en relación a mi taller de dibujo y para resolver una de sus tareas. Con mucha pena les expliqué, a modo de disculpa, que me resultaba sumamente difícil pensar en algo tan abstracto, por la sencilla razón de que entonces me hallaba pensando solamente en un curso de dibujo que impartiría los próximos días. Cuándo uno de ellos me preguntó sobre que cosa podía yo hablar, extendí las manos y respondí: la educación.

Para sorpresa mía y de ellos, sostuvimos una larga conversación, entre cuestionamientos y respuestas, acerca de la educación y de la cuántica de la física moderna. Durante aquellas preguntas me descubrí a mí mismo describiendo mí espíritu de profesor creativo, el surgimiento de mi primer taller libre allá en San Carlos y el sentido de mí mismo como docente, en términos de  ese bizarro mundo de partículas subatómicas a que se refiere la física cuántica.

El extraño esquema que hace de la realidad la teoría de los -cuantos-, parecía ofrecer una rica fantasía para discutir el igualmente extraño estado que supone discernir sobre el mundo del dibujo y el primer taller experimental. Para mayor sorpresa mía, esta conversación sirvió como de base para empezar a escribir una propuesta educativa con intervención e incidencia sobre la física cuántica y, eventualmente, como parte de un ensayo. Asimismo, vino a despertar un algo en mí.   

Una física de la vida cotidiana ¿Qué hay de nuevo respecto a la nueva física?

La física cuántica contraviene ciertas ideas convencionales sobre la percepción de nuestro entorno y, abre las puertas a un mundo paralelo donde lo infinitamente pequeño, que hasta hace poco era sólo una intuición, es capaz de transformar nuestras ideas sobre el universo entero. Un área particular del conocimiento donde los objetos de estudio pueden ser partículas y ondas al mismo tiempo. El conocimiento de esta materia abstracta no es sólo para iniciados.

La ciencia extraña, la ciencia nueva. En este compendio de misterios del mundo cuántico se explica la revolución que golpeó a los físicos de principios del siglo XX, expone los misterios más complejos con un lenguaje claro y describe como la más extraña de las ciencias ha transformado la “cama de piedra” en tecnología moderna. Asimismo, demuestra como la aparente paradoja de la física cuántica, que se ilustra con la famosa historia del gato de Schrödinger que puede estar “muerto y vivo a la vez”, nos ofrece una oportunidad para entender cómo funciona este mundo paralelo. Con una mirada hacia el futuro, el autor describe los prospectos del mañana, tales como las computadoras cuánticas, la criptografía cuántica e incluso la teletransportación.

En su forma más simple, la física cuántica es el estudio de la materia y la radiación al nivel atómico, donde las cosas funcionan muy distinto de cómo lo hacen en “nuestro mundo”.

Un ejemplo de esta diferencia se ve en los dos grandes tipos de fenómenos a los que estamos acostumbrados: las partículas y las ondas. Las partículas existen en un lugar y un tiempo determinados, y las ondas, como las ondas sonoras, se esparcen en el espacio. Al nivel atómico ésta distinción no existe. Los electrones, a los que considera partículas, también pueden comportarse como ondas. Y algunos comportamientos de la luz, a la que usualmente se le consideraba una onda, solo pueden explicarse si la luz se presenta en forma de partículas, llamadas fotones. Otros fenómenos cuánticos incluyen la discretización de la energía, el efecto túnel, el principio de incertidumbre y el giro o “spin” de una partícula subatómica, y estamos por explorarlos a todos ellos.   

La conciencia y el cerebro

“Bien podemos preguntarnos ahora sí la estrecha analogía entre los procesos cuánticos y nuestras experiencias internas y procesos de pensamiento, son una mera coincidencia… La notable analogía de punto por punto entre los procesos del pensamiento y los procesos cuánticos, sugeriría que una hipótesis que relacione estas dos cosas, pude resultar muy fructífera. Si tal hipótesis llegara a verificarse alguna vez, explicaría de una manera natural multitud de aspectos de nuestro pensamiento”. David Bohm. Teoría de los quanta.

Aun cuando la conciencia es de muchas maneras la cosa más familiar y accesible que cada uno de nosotros posee, continúa siendo uno de los fenómenos menos entendidos en este mundo.

Las razones para sugerir que la conciencia es un importante eslabón entre los mundos del quantum y el cotidiano, tendrían un punto de partida muy diferente. Todo el proyecto de definir un nuevo “yo cuántico”, descansa en argüir que la física cuántica y, particularmente, un modelo de la conciencia basado en la mecánica cuántica, nos permite vernos a nosotros mismos, o nuestras almas si se prefiere, como socios en los procesos de la naturaleza tanto “en la materia” como “de la materia”. Este argumento tiene implicaciones muy diferentes para alguien que esté tratando de entender en qué forma se relacionan las criaturas conscientes con todo lo demás en el universo.

Mente y cuerpo

 “Con certeza concluyo que mi esencia consiste en esto solamente; que soy una cosa pensante… y aun cuando quizás… tengo un cuerpo con el que estoy unido íntimamente, tengo, por un lado, una idea clara y distinta de mí mismo como una cosa pensante y, por otro, una idea distinta de mi cuerpo como una cosa no pensante; por lo tanto, es cierto que soy verdaderamente distinto a mi cuerpo y puedo existir sin éste”. Descartes. Meditaciones.

¿Qué sabemos del cerebro y que relaciones mantiene con la mente, “esa fuerza que anima toda materia viva? ¿Cuál es su historia y cuál la de nuestros conocimientos en ese dominio, actualmente en pleno desarrollo? ¿Qué es lo que puede decirnos la ciencia sobre sus mecanismos, su organización, su formidable complejidad?

El cerebro rige nuestros comportamientos de todos nuestros órganos; es, por sí sólo, un universo cuya explotación constituye un viaje extraordinario, que exige, del que lo emprende, a la vez competencia y claridad.

¿Qué tanto sabemos del cuerpo humano, su constitución, su inteligencia, su expresividad?

Tendemos a asumir que la estructura y el funcionamiento del cuerpo humano lo ven igual todas las culturas. Pero el cuerpo anatómico, según la concepción occidental /griegos/, resulta tan ajeno a las civilizaciones Chinas y Mesoamericanas -concepciones de los antiguos Nahuas y Mayas/ que por ejemplo hasta el siglo XX sus lenguas carecieron de un concepto específico para designar los músculos. Asimismo, las representaciones chinas y mesoamericanas del cuerpo, con su intrincada red de canales energéticos internos, han sido desdeñadas por la ciencia médica occidental como meras fantasías.

Con la ayuda de tratados médicos antiguos, de relatos literarios, de reproducciones artísticas y de diagramas e ilustraciones científicas, trataré de sumergirme junto con los estudiantes, en un apasionante viaje por tres de las corrientes médicas e intelectuales más importantes de la humanidad / Grecia, China, Mesoamérica/ y se convierte en una referencia obligada para todos aquellos que desde la medicina, la antropología, la historia de la ciencia, la filosofía, o la historia del arte se interesan por la interpretación del cuerpo humano.

El Yo libre

“Responsabilidad cuántica. ¿Cómo puede la vida respetar el determinismo en el afuera y, no obstante actuar con libertad en el adentro? Quizás algún día entenderemos eso mejor”. Pierre Terlhard. El fenómeno del hombre.

 

Ciertamente nos experimentamos a nosotros mismos y a otros como libres, y ordenamos nuestros sentimientos y nuestras cosas de acuerdo con esa idea. Todo el concepto de conducta voluntaria, de volición, o inclusive la voluntad misma, son consecuencia de esto, como lo es la idea de espontaneidad y toda una serie de sentimientos que abarcan el temor y la admiración, el orgullo y la vergüenza.

En términos cuánticos el “por que” no tiene respuesta definida. Todas las respuestas definidas, toda lógica y razón, son estructuras clásicas. Surgen nada más en el momento en que las funciones de onda del pensamiento sufren un colapso, es decir, después del momento de elección y decisión. Nuestra lógica no hace nuestras elecciones: esta es una forma determinista de pensar.

Más bien, nuestras elecciones, nuestras decisiones libres e indeterminadas, que se hallan asociadas con un conjunto similarmente sobrepuesto de razones eslabonadas con tales elecciones, dan origen a nuestra lógica.

El Yo creativo.

Nosotros como coautores del mundo “somos las abejas de lo invisible. Recolectamos locamente la miel de lo visible para almacenarla en la gran colmena dorada de lo visible” Rainer María Rilke. Carta a Hulewicz.

 

a creatividad esencial de los seres humanos se utiliza  como tema trascendental en toda nuestra historia y cultura. Siempre nos vemos a nosotros mismos como -el hombre; el Lhacedor- y, en términos científicos modernos, remontamos el origen de nuestro espacie hasta el día en que el primer hombre fabricó la primera herramienta.

Sentimos que nuestra creatividad nos separa de algún modo de las bestias y define nuestra humanidad.

Más básicamente todavía, reconocemos que existe algo creativo en enfrentarnos a cualquier desafío, trabar nuevas relaciones, trazar una nueva ruta. Estas actividades, al igual que sus contrapartes más artísticas, nos estimulan y hacen que crezcamos: crean algo dentro de nosotros. Cuando no existe una salida obvia  para el impulso que los motiva, nos sentimos aburridos o cansados e incluso que nuestra misma humanidad ha venido a menos, de ahí que haya referencias a los “efectos deshumanizadores” del trabajo fabril rutinario o de los sistemas burocráticos que no dejan margen para la iniciativa. Para aliviar tal aburrimiento, nos salimos de nuestro camino para inventar desafíos.

Todas son expresiones, si bien en ocasiones distorsionadas, de una honda necesidad de ser creativos.

“¡Fábrica invisible!”- ¿Cuál es el urgente mandato, sino transformación? Y es a nosotros a quienes se da este mandato, a nosotros “fabricantes de lo invisible” que, a través de nuestro vivir, tanto realizamos como transformamos el silencioso potencial de la fábrica invisible. Algo respecto a nuestra naturaleza humana es tal, que la creatividad se halla en el centro de lo que somos. 

Somos los fabricantes de lo invisible: recolectamos intensamente la esencia de lo visible para almacenarla en la gran fábrica sensible de lo invisible.

Nosotros y el mundo material: estética cuántica

“Quizá la unificación de nuestras introspecciones respecto al mundo que nos rodea y el mundo dentro de nosotros, es un logro satisfactorio de la reciente evolución en la ciencia”. Ilya Prigogine. Orden del caos.

En muchas formas el ejemplo del diálogo creativo entre el artista y su obra, hace surgir la gran pregunta de nuestra relación como seres conscientes con la materia y con el mundo material. ¿Hasta que grado nuestra participación consciente influye en el desenvolvimiento de la realidad material y, a su vez, que tanto deja su marca el mundo material que nos rodea en el desenvolvimiento de nuestro propio mundo? 

¿Podemos ser, en suma, los artistas visuales que somos sin que el mundo material fuera como lo es y hasta que grado nuestro diálogo con el mundo material da forma a la materia y a la humanidad? Las respuestas a estas interrogantes tienen importantes implicaciones para nuestra actitud hacia el medio ambiente de la estética material.

En el nivel clásico simple de la actividad cotidiana, ejercemos claramente un efecto en la materia. La moldeamos y la hacemos, la digerimos, la quemamos, la enfriamos, la despedazamos y la volvemos a construir. Y en este mismo nivel sencillo, la materia y sus procesos ejercen claramente un efecto sobre nosotros.

El alimento o la sensación exterior, puede envenenarme o nutrirme; la piedra que encuentro en mi camino puede hacerme caer y me decepcione; la puerta cerrada de mi taller puede impedirme que vaya a la explanada. Más todavía, las substancias químicas en la tierra y la luz del sol que brilla sobre ellas, son necesarias para la existencia y funcionamiento de mi cuerpo, como lo son el oxígeno que respiro y el agua que bebo. Mi cuerpo, y todas sus necesidades físicas son clara evidencia de un diálogo esencial entre mí mismo y el mundo material.

Percepción, fenomenología

“Uno descubre que necesita conocer el pasado, no para entender el futuro, sino para comprender el presente”. E. Boring. La percepción del mundo visual.

Los filósofos han discutido el origen de las percepciones, algunos han propuesto una fuente innata -nativismo- y otros han propuesto el aprendizaje -empirismo-. Las percepciones surgen en virtud de un proceso de inferencia inconsciente. Las combinaciones de sensaciones se asocian por repetición a un nuevo objeto externo y a la memoria conservada. El perceptor compara inconscientemente las sensaciones presentes con las sensaciones almacenadas e involuntariamente “apuesta” a que las sensaciones viejas son provocadas por objetos externos equivalentes.

Las percepciones son las únicas representantes internas de los objetos externos, la reflexión de la materia en la mente. Desde el punto de vista empírico, los receptores son la única puerta para la transmisión hacia el interior de la información externa. Los sabios antiguos nos dejaron anotadas sus creencias: Aristóteles afirmó; “No hay nada en la mente que no pase a través de los sentidos”; y Leonardo da Vinci escribió: “Todo nuestro conocimiento tiene su origen en las percepciones”. Los filósofos ingleses en el siglo XVIII, Thomas Hobbes declaró: “No hay concepción en la mente humana que no haya sido adquirida, totalmente o en parte, a través de los órganos de los sentidos y John Locke, al hablar sobre la percepción y el intelecto, comentó: “Estas sólo son las ventanas por la que la luz penetra dentro de este cuarto oscuro; porque me parece que el entendimiento no es muy diferente a un gabinete completamente cerrado a la luz, donde queda sólo una pequeña abertura para permitir la entrada a las imágenes visibles o a las ideas de cosas del exterior”.

El obispo de Cloyne, Irlanda, George Berkeley /cuyo nombre ha sido inmortalizado en una ciudad universitaria de California/, llevó la doctrina a una conclusión sorprendente. En su trabajo de 1709, -Un ensayo para una nueva teoría de la visión-. Puso en duda la existencia de un mundo externo; “la materia no genera la mente”, insistió, “sino que la mente genera la materia” -la percepción es la realidad-

 

 

 

 

Hombre de espíritu. La hermenéutica del símbolo. Los lenguajes.

La perspectiva teórica de la hermenéutica simbólica, preocupada, sin embargo, en mediar y profundizar en la complejidad de lo -simplemente- dado como dato objetivo de la época, procede del entrecruzamiento crítico contemporáneo de las diferentes ciencias humanas en torno al lenguaje y su sentido. Psicoanálisis, historia de las religiones, antropología, filosofía de las formas simbólicas, filosofía, lingüística, estética, historia del arte, todas estas disciplinas confluyen en un campo interdisciplinario a partir del cual se intenta comprender el mundo del hombre a través de sus configuraciones simbólicas. No se definen como un complemento técnico en la búsqueda de la verdad, sino como una vertiente para le cual, la interpretación y su textura lingüística cobran un radicalidad inédita en la historia de los discursos visuales.

A la vez que se intenta reivindicar la pretensión de verdad, se establece el carácter fundamental de formas de experiencias tales como la estética, la ética y la lingüística, tradicionalmente ajenas al ideal de conocimiento metódico, propio de la ciencia y que, sin embargo, muestran aspectos bloqueados para el saber científico, poniendo en crisis su configuración positiva. El punto de vista se apoya en la reflexión sobre la noción y el problema de la interpretación, motivo central en torno al cual, sabemos, se organiza desde la Antigüedad todo el desarrollo teórico e histórico de la hermenéutica, pero que a lo largo de este ensayo se orienta hacia el carácter definitorio de lo humano.

Intento mostrar que la interpretación no es un modo particular de conocimiento, más o menos secundario o añadido, sino lo que caracteriza al ser humano como tal, un peculiar modo de ser humano, del que el hombre, simplemente no pude sustraerse

Mi propuesta es que: el lenguaje tiene una dimensión ontológica, de la misma manera que lo real un carácter lingüístico o hermenéutico. Sin embargo esta dimensión lingüística, propiamente humana, en tanto estructura profunda de la realidad toda tiene también un matiz peculiar, pues el lenguaje, no se reduce  a “sistema de signos”, medio de comunicación de significados convencionales, en última instancia representables, o a un lenguaje analítico o paradigmático en tanto modo de explicación sintáctica orientado al consenso, sino que al hundir sus raíces para la propia estructura del ser alude al diálogo trascendental del hombre en su mundo tanto exterior como íntimo; al lenguaje como dimensión ontológica y no sólo epistémico. Y es aquí  donde la hermenéutica filosófica engarza con la orientación antropológica propia de la hermenéutica simbólica de la que se habla. Hombre de carne y hueso -La clase de anatomía- aprehender el lenguaje de la vida.  

 

 

 

El lugar del dibujo; un remanso educativo, tiempo y espacio.

Espacio preliminar de reflexión.

El tema de la educación no es un tema nuevo pero está siempre de acuciante actualidad. Los dramas de la guerra, la ancestral guerra; la actual vorágine de la globalización; las polaridades de los opuestos que entretejen nuestra existencia; los muros de la discriminación; y a nivel nacional; las mafias del narcotráfico y el crimen organizado; los fraudes contra la –pejemanía- y el dominio de la derecha extrema en defensa de la fe y del mercantilismo; el predominio de las televisoras; o las últimas vicisitudes en la vida académica de nuestra escuela, obligan a definir, a analizar y a examinar de nuevo el papel de la educación artística /educación especial/ en contextos pluriétnicos, multilingues y pluriculturales. Al fin y al cabo el tejido social y educativo está marcado por una heterogeneidad creciente. Esta se manifiesta en el plano cultural, lingüístico, social, religioso y regional, y se multiplica a nivel mundial. Ningún grupo está a salvo de la diversidad cultural y de la diversificación. La abolición de las distancias y del tiempo, el conocimiento inmediato de los acontecimientos trivializan la experiencia de la alteridad. El otro, el extranjero, lo extraño están omnipresentes y forman parte del entorno más inmediato y cotidiano. La escuela se ha convertido en uno de los lugares de confrontación simbólica de las distintas normas. Ya formaba parte del núcleo de apuestas políticas y educativas y, lamentablemente, ahora forma parte del núcleo de las apuestas culturales. Mientras que los cambios tecnológicos son a menudo, por no decir sistemáticamente, percibidos como algo positivo y son rápidamente objeto de atención y de examen en vistas a su integración en la escuela /aun a riesgo de una falta de discernimiento sobre sus efectos/, los cambios sociales y culturales son acogidos con desconfianza y se acompañan de discursos pesimistas, dramáticos y negativos. La diversidad cultural, no siendo reprimida, se impone con hechos; y la irrupción, a menudo en desorden, engendra disfunciones a las que los que enseñamos debemos hacer frente con urgencia y sin ningún marco de referencia. El silencio bochornoso y culpable acerca del tema de la pluralidad cultural provoca desórdenes permanentes, y perjudica la identidad misma de la escuela como elemento de socialización y de educación.

La escuela no puede, sin embargo, permanecer indefinidamente sin orientación. Negada sistemáticamente en nombre de lo universal o, por el contrario, hipostasiada en nombre de la indiferencia, la cultura forma parte del núcleo de las apuestas históricas, sociales, ideológicas, afectivas, simbólicas…, en todo caso, el asunto no es fácil y no deja a nadie indiferente.

Nuestra modernidad se distingue por la pluralidad en las formas de socialización, de enculturación, de educación, de sociabilidad, de estructuración de la identidad, de lenguas, de comunicación, de modos de estar en el mundo y en los demás.

Más que nunca, el deber de cada uno es saber “quién se quiere ser”, y el deber de la escuela es saber que individuo puede, quiere y debe formar para la sociedad del mañana.

La educación, y más concretamente la educación en el mundo de las artes visuales /educación especial-el percepto de la educación/, está plagada de problemas éticos. El presente ensayo, a juicio personal, pudiese proporcionar un interesante marco para la reflexión y para la toma de posturas ante los múltiples dilemas que afloran en la práctica de la educación especial /espacio de las artes visuales/. <Evitando proporcionar recetas o soluciones cerradas a numerosos espacios sobre la práctica de los lenguajes silenciosos, representativos de un amplio abanico de cuestiones éticas en el campo de los discursos visuales>. El proyecto laboratorio de dibujo estimula al estudiante a deliberar sobre una variedad de problemáticas de índole personal relativa al intelecto que demandan a quienes trabajan en este terreno una sensible toma de conciencia. Una apuesta académica y un compromiso profesional sobre las mismas.

Este proyecto puede ser útil y tal vez necesario <si se desea evitar una práctica de la educación de las artes visuales; normativa, pedagógica, legalista, tecnológica y pragmática y en definitiva fría> para los profesores que ejercen su trabajo como educadores de las artes visuales, para los estudiantes que se están preparando para ello y, por supuesto para los formadores de estos profesionales en el ámbito universitario.

La cuestión del tratamiento de la heterogeneidad cultural por parte de este ensayo manifestado en este proyecto constituye hoy una apuesta académica de gran calibre. Entre el núcleo multiculturalismo y la escala de lo global, conviene aprender a pensar la diversidad cultural en medio de la tensión -globalizante-: universalidad-singularidad. El enfoque humanístico-filosófico de la educación se ofrece en este sentido como una alternativa que merece sin duda, ser explorada.

 En este proyecto, dirigido a todos cuanto se interesan e intervienen en los procesos educativos y en la docencia, expongo tanto las aportaciones teóricas como los logros obtenidos en materia de enseñanza y educación, a través de las experiencias realizadas principalmente en la Escuela Nacional de Artes Plásticas, pero también en otras universidades del país en materia de artes visuales, experiencias compartidas con estudiantes y profesores < Universidades Autónomas de: Coahuila, Colima, Chihuahua, Durango, Guanajuato, Puebla, Sinaloa, Veracruz y en la UNAM; en la facultad de Arquitectura y el área del Bachillerato >, donde asimismo la heterogeneidad de los participantes incide fuertemente en la resolución de los problemas que requieren los procesos educativos, sin dejar de lado la praxis artística.

Llamados a enseñar, reflexiones sobre la vocación.

La raíz latina de <vocación>, vocare, significa llamar.

Denota un requerimiento o un mandato de rendir un servicio.

La enseñaza y la vocación son términos muy antiguos y muy manidos. El origen significa mostrar, orientar e instruir, o en un término más literal, proporcionar indicios o expresiones exteriores de algo que uno conoce. Típicamente entendida, la enseñanza significa conducir a otros a saber lo que no sabían antes; significa guiar a otros para que puedan realizar lo que no sabían en su tiempo; significa guiar a los demás a tomar actitudes u orientaciones que no adoptaban antes. Es también enseñar a creer en algo a aquellos que no lo hacían antes: poder dominar algunas aptitudes y técnicas a fin de que, al llevarlos a la práctica, se sepa valorarlas.

La educación engloba todas estas actividades y aun otras más. Del mismo modo, puede suscitar unos sentimientos duraderos y formativos, esperanzas y comprensiones en los estudiantes y los profesores.

La profesión docente no puede entenderse sólo como la “ocupación” de enseñar. Tanto a nivel teórico como práctico, únicamente resulta comprensible sí asume un compromiso ético en la tarea educativa que lleva a cabo día a día. Un compromiso ético, a su vez, que depende de una “llamada” a responder <con una genuina actitud de servicio> a las más sencillas, cotidianas y legítimas demandas de los alumnos, que reclaman, principalmente de manera indirecta, ser plenamente atendidos tanto en el plano académico como en el formativo, en sus múltiples necesidades educativas.

Analizo esa “llamada” docente desde una perspectiva práctica, dejando de lado cualquier concepto fácil, tradicional, romántico y gratuito de lo que él no teme denominar “vocación” propia de todo profesor que se precie de serlo.

Mostrar diversas formas de ejercer la enseñanza con un sentido de vocación. Sugiere que la enseñanza, desde ese compromiso intelectual y moral, incluye un componente de servicio público de realización personal profesional, y de tacto y creatividad ante la incertidumbre y complejidad propia de la praxis educativa.

Para concluir, y no abundar más en el tema, reafirmo que los profesores que consideran la enseñanza-educación como una vocación tienen una “perspectiva esperanzadora” que convierte a los desafíos educativos en retadoras oportunidades.

Este ensayo se trata en definitiva, de un proyecto que puede ser útil para los profesores en formación y para los que están en ejercicio, dada su dimensión decididamente práctica que invita a reflexionar sobre el sentido y filosofía de la educación y de la enseñanza, para ellos mismos y para sus alumnos.

 

 

 

Acerca de la definición de laboratorio y taller.

La lengua española dice… /pp. 780 y 1240/

 

Laboratorio. (de laborar) m. Oficina o local en que los químicos hacen sus experimentos y los farmacéuticos las medicinas // 2. por extensión. Oficina o taller donde se hacen trabajos de índole técnica, o de investigaciones científicas.

Taller. (del francés atelier y este del latín astellarium, astillero, de astella, astilla) Un lugar en que se trabaja una obra de manos // 2. figurativo. Escuela o seminario de ciencias, donde concurren muchos a la común enseñanza.

Alquimia. (del árabe al-kimiya, la Química y este del griego) f. Arte con que se pretendía hallar la piedra filosofal y la panacea universal (remedio para curar todas las enfermedades)

Seminario. (del latín seminarius) adjetivo en desuso. Perteneciente al semen // 2. perteneciente a la semilla // 3. m. semillero de vegetales //4. casa o lugar destinado para educación de niños y jóvenes // 5 clase en que se reúne el profesor con los discípulos para realizar trabajos de investigación // 6. organismo docente en que, mediante el trabajo en común de maestros y discípulos se adiestran estos en la investigación o en la práctica de alguna disciplina // 7. figurativo, origen y principio de que se originan y propagan algunas cosas.

Las acepciones

Laboratorio, experimento; experiencia, empirismo, práctica, ensayo, fogueo, ejercicio, acción, habilidad, inteligencia, conocimiento, enseñanza, desengaño, consejero, maestro, perito, versado, advertido, resoluto, envejecido.

Investigación; Indagación, pregunta, inquisición, exploración, descubrimiento, información, averiguación, recepción, curiosidad, dialéctica, fisgoneo, fiscalización, vigilancia, atención, acecho, llave, lengua, método, pista, tienta. Buscar, visitar, pesquisar, rebuscar, escudriñar, ahondar, revolver, atender, acechar, oler, olfatear, husmear, fisgar, acertar.

Laboratorio, taller, seminario, o El lugar del dibujo,  la implicación…

El lugar del dibujo… ¿Cómo identificarlo?, así, simplemente, “el lugar del dibujo” siempre me ha parecido interesante; o recurrir a las experiencias anteriores, a la antigua idea de “taller”;  Taller de dibujo; Taller de producción… pero entonces viene a mi mente “El taller clandestino” que nació libre, autónomo y demócrata allá en el Antiguo Santuario del Arte en la última década del siglo pasado y que también se le denominó “El taller del erotismo” el lugar de la cogedera, como le llamó José de Santiago. Taller del “vudú” así lo percibió Oswaldo Reyes, el pedagogo y pintor chileno;  después apareció el testimonio “Preston” el antropólogo inglés  que lo rebautizó como el “Taller de vida” como fue reconocido en Europa y en algunas otras universidades del país. O escuchar de manera reflexiva el clamor popular de la comunidad de la ENAP /chamanismo, brujería, esoterismo, magia, show, table dance, y otras formas. El taller de las perversiones, el más común, o el taller más taquillero, idea de  la única Directora existente de esta Escuela.

¿Cómo denominar a un lugar que engloba todas estas actividades y aun otras más que implican una reflexión bastante honda?

Un lugar que se mude  más lejos de la común idea de “taller”, que rebase la cultura de las estéticas, más retirado del conductismo, más allá del tiempo pero muy cercano a las eternas noches de  mi espíritu de libre albedrío, creativo; repleto de primera intención y de vivas intensiones y, de decisiones en búsqueda de caminos y senderos que me acerquen a encontrar mi vieja condición de ser humano. Un lugar donde mi intensión, vehemente y viva, será convertirme, no, en el mejor profesor de dibujo sino en un buen ser humano. Donde mi decisión será formar buenos seres humanos, más que profesionistas de éxito.

Un lugar de investigación y experimentación; de tanteos y sondeos; de ensayos y acciones intelectuales; de descubrimiento de las líneas internas del ser humano que dependen del paralelismo del pensamiento en sus funciones de abstracción y concreción /lógica-intuición/, que permita preguntar y dudar de las realidades -determinismo- que nos mueven en nuestro quehacer artístico. Nuestras realidades internas /indeterminismo/ que son los verdaderos principios que entretejen la red neuronal  que es el arte mismo. La fábrica invisible o “el lugar” de la percepción.

Por las anteriores reflexiones, y hasta estos momentos, quiero optar por definir este proyecto como un Ensayo sobre un Laboratorio de dibujo; hombre de espíritu, hombre carne y hueso, el lugar donde a partir de la Praxis Artística se investigue y experimente sobre el percepto del cuerpo humano tomando como base sus aspectos de somatología con incidencia en la parte de la miología /interacción óseo-muscular/, su relación comparada con la naturaleza determinada y explorar sobre el paralelismo del pensamiento humano con lo indeterminado de la cuántica dentro de la física moderna; para encontrar los principios de la hermenéutica del símbolo, y que todo esto nos conlleve a facilitar o acercarnos a lo que se determina como los Discursos Visuales o lenguajes silenciosos del mundo de las artes visuales. Al sintetizar simplemente le  he llamado <La clase de Anatomía> y, aunado al conjunto de “los diez mil seres” o las diez mil cosas que nos rodean y que están inmersas en el espacio y las formas temporales, suspendidas y conservadas para los contextos históricos.

La evaluación. La calificación.

El lugar más subjetivo de la “calificación” de obra artística y de los conceptos académicos.

El lugar de enfrentamiento fraternal entre profesor-estudiante y, en ocasiones de dramáticas consecuencias, el lugar de compromiso y obligación institucional; el deterioro de los intereses personales y de frustraciones consecuenciales

Un lugar de encrucijadas y reflexiones de ética, de academia y de profesión. De laberintos de la conciencia y participación de respuestas del inconsciente; de percepciones incomprendidas y de iniciativas malogradas. Un lugar donde las esperanzas mueren y las actitudes se apuestan  en egoísmos y soberbias de una comunidad de “tiernas juventudes” ante la mirada indiferente de la insipiencia y, sin comprensión hacia lo incipiente. Todo esto y  más, mucho más, por el conocimiento que en ella se ubican, representa para mi lo que se le denomina “evaluación”.  Por lo cual me resulta complejo el poder anotarlas.

Siempre me ha costado demasiado trabajo comprender y ajustarme a las metodologías que sugieren los pedagogos y los psicólogos educativos a través de su discernir de las técnicas didácticas. Más sin embargo, si llego a la comprensión de lo que es el trabajo de equipo y de cooperación, es decir al trabajo que se realiza dentro de un cuerpo colegiado. Y su ajuste.

Las sugerencias de evaluación y “el diseño de los objetivos” no pueden fincarse en las actitudes personales docentes o de las imposiciones institucionales, sino más bien en las orientaciones de los cuerpos académicos colegiados en este caso de nuestra Escuela.

No obstante, en una apuesta reflexiva, son muchos los valores humanos que se debiesen considerar: disciplina; responsabilidad cuántica y responsabilidad social; interés, interés en sí mismo naturaleza humana, e interés en las realidades sociales; respeto, confianza y seguridad; y, la comprensión de lo que representa la etapa de formación académica; exhaustiva, libre y creativa, en paralelo con la realidad social; de actualización tensa y globalizadora, y por lo que se vislumbra del incierto futuro de este incipiente siglo XXI.

Conclusión.

La educación del Dibujo como origen sensible del pensamiento creador del Arte y sus ya discutidas acepciones totalmente humanas. Proponiendo una educación con más Filosofía, mucho más Filosofía; muchas Humanidades, mucho más Humanidades, y tal vez menos inmersos en las esencias metodológicas. Pues el tecnicismo de punta ha sido la plaga intelectual globalizadora del presente milenio: la técnica podrá producir hombres más hábiles y diestros, y hasta más fuertes, pero no crea hombres; simplemente hombres, hombres conscientes de su libertad.  

 

 

Atentamente;

Jorge Chuey.

 

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Jorge Chuey.

Abril de 2011.

jorgechuey@gmail.com.